Stand-bye!

hoja flotandoCuando era niña, no sé a qué edad exactamente pero creo que no pasaba de los seis años, tomé clases de natación en una especie de club jetsético–pueblerino para clase media del que mis padres eran socios.

No recuerdo mucho de piruetas y ejercicios (más bien, como mucho, en la actualidad consigo nadar unos cuantos minutos como sapo despaturrado), pero sí se me grabó en la piel la sensación que tuve esas primeras veces que conseguí flotar, con los ojos cerrados apuntando al cielo, sin que el dedo de la profesora me ofreciera soporte en un punto estratégico de mi espalda. Éramos sólo yo, el agua abrazando mi cuerpo diminuto, la oscuridad y ese extraño silencio acuático que parece regresar todos los sonidos a su origen, hacia la matriz. Había algo hermoso y feroz en esas ocasiones, algo profundamente amenazante y maravillosamente liberador al mismo tiempo.

Así siento la vida ahora mismo, como algo amenazante y frágil, pero a la vez liberador. Y esta liberación, que llega a través de montes escarpados y variopintos desafíos, tiene acaso una mayor densidad, una dimensión más compleja, más elevada que en otras ocasiones. Y yo no puedo seguir mirando para el lado, ni conformándome…

No soy de las que sueña con ser Frodo, pero si toca, toca.

charlie 3Eso sí, las batallas no suelen ser gratuitas. Ahora mismo que intento colocar a mis soldaditos en orden, sacarle brillo a las armas y poner en marcha nuevas estrategias y avanzadillas, no tengo tiempo ni energías para más. Y no quiero terminar superada, neurótica y sin pelo. Porque tengo mucho, muchísimo trabajo frente a mí, y un mínimo de vida que requiere ser vivida fuera de un asiento y una pantalla, y en el camino no estoy dispuesta a dejarme la paz, ni esta claridad que tantos momentos oscuros me ha costado.

O sea que esto que empezó tan bien montadito en realidad es un aviso. Me desaparezco por un tiempo. Un par de meses al menos. Y lo hago disculpándome de antemano, por esas visitas, mensajes y comentarios que me dejo sin contestar, y los que vendrán. Nada se irá al olvido, sólo descansarán en carbonita hasta que alcance prados más verdes y pueda apretar el botón de descongelar. O hasta que consiga dominar al mundo… Seguro que lo primero es un pelín más rápido!!

charlie 4Ojo, que no me voy ni me he aburrido del blog, os sigo queriendo y necesitando. De hecho, tengo más ganas que nunca de estar acá, de escribir para mí, para vosotros, precisamente ahora que me siento llena, fértil, creativa. Pero también prudente. Simplemente no es el momento de tirar de este ovillo, las cuentas no cuadran, toca elegir.

Mucho más temprano que tarde, de nuevo se abrirán las grandes alamedas por donde pase el hombre libre, para construir una sociedad mejor

Ajajaja, no, no era eso, pero suena tan bonito anyway!!! 😀

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Que sepas que he muerto mirándote a los ojos

Fuente: http://www.london.anglican.org/life/funerals/Mi adiós es un adiós de besos al aire.
De andenes solitarios.
Sin espectadores…

Más un adiós necesario.

Mi asfixia es hija de tus garras.
De tu ausencia.
Y yo me retuerzo bajo tus cadenas, toda mi lucidez malograda…

De nada sirven ya mis espasmos,
abandono la resistencia.

Porque la debilidad siempre es más fuerte.
Destruye toda simiente.
Y después sobra silencio.

Que sepas que he muerto para ti porque así lo has querido.
Que sepas que he muerto mirándote a los ojos.