Pasopalabra!

signo interrogacionAcá estoy, al otro lado de la pantalla, una vez más volviéndome loca con esto de decidir sobre qué cuernos escribir el próximo post. Pasa mucho. A mí al menos es la parte que más me cuesta de proceso, la que más me desquicia, la que con más fuerza amenaza todo el delicado engranaje que ha de ponerse en marcha para poder parir una mísera entrada en condiciones. Pero vamos, que éste no es el muro de los lamentos…

Es verdad que siempre está la opción relato, una muy recurrida cuando no me apetece –o no me resulta- aquello de escarbar en primera persona, ya sea porque mi yo se encuentra asomado al abismo (en cuyo caso necesito dejar que el bosque repose para ver los árboles) o porque siento que no tengo mucho que contar. Simplemente. A veces ocurre.

Pero ahora mismo, con mi inspiración en huelga de hambre (pobrecilla, creo que la he maltratado un pelín últimamente), esa no es una alternativa que me resulte apetecible. Hay que pelear mucho con teclas porfiadas…

Me pongo entonces a revisar las alertas de Google, a ver si por ahí cae alguna idea. Tal vez algún tema de actualidad, o algún estudio “científico” de esos que se me van ramificando en la cabeza en continuas reflexiones. Pero nada. Ésta es la semana de las putas 50 sombras tocapelotas de Grey, y casi todo gira en torno al temita de marras. En serio, que hastiada estoy de la peli esa y todas las opiniones que suscita, pero sobre todo de las sesudas reflexiones de sus detractores (entre los que por cierto me encuentro) y los análisis psico-socio-lo que sea con perspectiva de género. Sí, andar zurrando a cándidas y virginales doncellas no es bonito. Pero por favor, un poco de originalidad en el enfoque.

Pues nada, después de mucho estrujarme el cerebruto os tengo una idea. Vale, sé que hay que tener morro, pero qué coño, éste es mi blog y aquí mando yo. Así que doy vía libre a vuestras sugerencias. ¿Sobre qué pensáis que debería ir mi próximo post? ¿Qué tema os molaría leer la próxima vez que vengáis a visitarme? ¿De qué os gustaría saber mi experiencia u opinión? En resumen: ¿Qué os puedo contar que os interese? Si recibo al menos seis propuestas me comprometo a escribir sobre las tres que más me molen en mis tres próximas entradas. Así que sed creativos y dejadme propuestas jugosas sobre la mesa, que yo intentaré hacer algo digno con ellas 🙂

A ver qué sale, jejeje…

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“Momentum”

Han estado revueltas las aguas de mi mundo últimamente, y confieso que me ha costado un pelín crearme un espacio de calma para volver a vuestros brazos. Desde fraudes sadomaso hasta casi -que no cuasi- delitos de homicidio en el trabajo, pasando por algún que otro drama familiar, visitas con maletas, decisiones cruciales, finales necesarios y nuevos comienzos; todo termina mezclándose dentro, creando colores cambiantes e indescriptibles, algunos en estado latente, otros ya maduros.

Y sí, hay cosas que importan, cosas que duelen, cosas que joden, cosas que amargan, cosas que alivianan el alma, que motivan, que ilusionan, que entusiasman… de eso nos alimentamos, pero olvidamos muchas veces que, como el alimento, todo será finalmente digerido, expulsado y devuelto a la tierra de dónde salió. O, si preferís una imagen más poética, lo que vivimos, lo que nos echamos encima, y también lo que elegimos no vivir, esas omisiones que pesan como piedras a veces, terminarán tarde o temprano deshaciéndose a nuestras espaldas, como una imparable cascada en cámara lenta que arrastra todo a esa gran fuente de lo que importa cada vez menos, de lo que ya fue…

Suele ser el pasado más inmediato el que nos muerde las espaldas, ningún colmillo se queda ahí clavado para siempre. Como tampoco ninguna alegría, salvo la que se lleva dentro.

Es curioso, porque de una imagen que parece casi derrotista es de dónde siento que debe extraerse todo el optimismo, el impulso vital. Precisamente en esa voracidad serena que tiene la existencia cobra sentido el empeño, la alegría de vivir. Creo que no hay mejor manera de rendir homenaje a esta vida que se nos ha dado que reconocerla efímera y absurda, y aprovecharla como tal. Y si de aferrarse a algo se trata, que no sea a culpas ni cadenas. Ni se nos va a castigar ni se nos va a aplaudir cuando devolvamos a la tierra nuestro cuerpo, tal vez el máximo aprendizaje sea entender que somos nuestros propios jueces. Y que toda mezquindad y todo goce que nos permitamos tiene sentido en sí mismo, vive para sí mismo, no para convertirse en un futuro balance de un cuaderno divino.

Pronto más. Muy pronto 🙂

Crédito imagen: http://www.todoaventuras.com/las-cascadas-mas-altas-mas-grandes-y-mas-bellas-de-europa/