Loving Erika Lust! (o por qué creo que Erika no hace porno para mujeres)

Para los que aún no lo sabéis, Erika Lust, cuyo nombre real es Erika Hallqvist, es una ‘guiri’ (Estocolmo, 1977) afincada en Barcelona, cientista política especializada en Derechos Humanos y Feminismo, que se ha hecho conocida por revolucionar el mundo de la pornografía con una propuesta en la que prima el componente artístico y que juega con situaciones más cotidianas y reconocibles que las de una “gang bang”, por ejemplo. Ahora, pese a que su trabajo se decanta por la sugerencia antes que por la evidencia, no escatima en momentos de sexo explícito, siempre dentro de la unicidad creativa de la obra.

En un mundo hambriento de etiquetas, el trabajo de Erika –quien escribe, dirige y produce sus propios filmes- ha sido rápidamente bautizado como “porno para mujeres” o incluso “porno feminista”. Un cartel sin duda llamativo, y bastante funcional a la hora de propagar la buena nueva: Existe algo distinto a lo ya visto, algo que se contrapone al porno tradicional de gemidos plásticos y carencia argumental que tan poco atrae a las féminas. Sin embargo, es una visión con la que no concuerdo.

Primero, porque he conocido a unas cuantas congéneres consumidoras habituales del “porno de toda la vida”, por lo que si seguimos por ese camino tendríamos que rebautizarlo como “porno para casi todos los hombres y no pocas mujeres”, o algo así. Yo misma, en varias ocasiones, he visto pelis o videos (acompañada o no) que cumplieron a la perfección sus objetivos, y dudo mucho que sea una excepción a la regla.

Ahora, no es esa mi razón de peso para convertir este post en un alegato contra la percepción (a mi juicio errónea) de que Erika hace cine de género. Porque así como conozco a féminas que no tienen ningún problema en disfrutar de una sesión del clásico ‘mete-saca’ en pantalla, también podría mencionar a unos cuantos chicos que han caído rendidos ante los encantos de la directora sueca.

Es cierto que al porno tradicional, enquistado en sus propias fronteras, le iba quedando poco que ofrecer a sus espectadores. Y probablemente muchos –hombre y mujeres- han continuado consumiéndolo simplemente por no contar con una alternativa más satisfactoria. ¿Por qué entonces cuando ésta llega pretendemos limitarla a un grupo concreto? ¿Por qué damos por supuesto que la otra parte de la población humana no tiene lo que hace falta para disfrutar de un porno más sutil, evocador y con capacidad para integrar distintos elementos y crear historias? A mí, en lo personal, me parece un insulto hacia los hombres.

Por jugar con una imagen un poco burda, plantear una división así de artificial (reforzando la dañina idea de que la sexualidad es un compartimento estanco y que estamos destinados a existir en un mundo binario donde a hombres y mujeres les corresponde una lista predeterminada de características y tendencias) es como decir que el cine comercial de Hollywood es cine para tíos y el cine arte europeo es de tías porque son más “sensibles”.

¡Ay, mis benditos cromañones, qué mal se os trata a veces!

Erika Lust¿Y entonces, qué nombre le ponemos? ¿Porno para personas que disfrutan del erotismo más allá de la genitalidad? ¿Porno del siglo XXI? ¿Necesita un nombre realmente? ¿Qué tal entonces el porno de Erika? ¿No hablamos acaso del cine de Hitchcock o de Woody Allen? Pues me parece a mí que nuestra catalana adoptiva ha hecho méritos suficientes como para considerarla una precursora en su ámbito, o una “disruptora” si lo preferís (del latín dirumpo: destrozar, hacer pedazos, romper, destruir, establecer discontinuidad).

En fin, que era eso, básicamente, lo que quería decir hoy. En un principio pensé en hacer de esta entrada una oda a mi amiga Erika, y contaros por qué me encanta y me tiene rendida a sus pies. Sin embargo, hay información de sobra en Internet sobre las particulares características de su trabajo, así como unos cuantos cortos y no tan cortos (casi ninguno en Youtube eso sí, no perdáis el tiempo por ahí) como para que yo os pueda contar algo nuevo. Y claro, lo que también sobra en Internet es la etiquetita de los cojones. De ahí que me tengáis alegando cual vieja gruñona en lugar de escribir la carta abierta de amor a la Lust que inicialmente había planeado.

Aún así… QUÉ GRANDE ERES, ERIKA!!!

PD: Os dejo unos pocos links por si os interesan. El primero es de una entrevista reciente concedida a El País, el segundo os llevará a un compilado de videos en Dailymotion y el tercero es de su web oficial (en inglés).
http://elpais.com/elpais/2013/08/09/eps/1376044290_250638.html
http://www.dailymotion.com/lustfilms
http://www.erikalust.com/

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17 pensamientos en “Loving Erika Lust! (o por qué creo que Erika no hace porno para mujeres)

  1. A ver, has tocado un tema muy interesante y por el cual, ya me voy peleando con varias “feministas”. He comentado este nuevo estilo con feministas moderadas y me señalan que a lo sumo se le debería llamar porno femenino, pero de ninguna manera feminista. ¿Por qué? Porque es una contradicción. El feminismo busca la erradicación del porno. No, porque muestre tetas o culos, sino porque denigra a la mujer a la calidad de cosa. Entonces, el verdadero problema no es la palabra femenino o feminista, sino la palabra porno. Confieso no haber visto ninguna película completa de Lust, por la sencilla razón de que los piratas no las comparten, debido a que su “público” es muy reducido. Y en el mercado formal de porno, está limitado a Europa y quizás, USA. Para Latinoamérica, ella no existe. Pero, por los trailers que he visto y los comentarios, lo primero que le sugeriría a Erika es que si quiere hacer cosas en serio, como pretende, deje de usar el término porno y lo cambie por el adecuado: erótico. Y así puede intentar la trascendencia como fueron los directores de Enmanuelle o El Imperio de los Sentidos. Pero, ese cambio, trae un pequeño problema: No vende. Y es que lamentablemente, creo que Erika, por más artista que quiera aparentar, ve este asunto con ojos lucrativos más que artísticos. Y doy más señas: ¿Por qué contratar actrices porno para sus pelis? ¿Acaso son actrices? Por favor. De 100 chicas, una o dos sabrán actuar, pero no por aprendizaje, sino por aptitudes naturales. Pero claro, si pones verdaderas actrices tienes 2 problemas: a) Menos público masculino aún. b) Pagas más. Una de las razones del alzamiento del gonzo en el porno fue justamente ese. El porno de los 70’s y 80’s tenía actrices, pero las escenas sexuales no ocupaban mucho tiempo en la película entera. En mi opinión, si se busca REALMENTE un cine para adultos, sin violencia de género, sin favorecer ese comercio oscuro del porno, sin prostitución camuflada, se debería optar por el erotismo con escenas de sexo explícito. Curiosamente, así empezó el porno en los 60’s. Cuando aparecieron las primeras pelis (creo que fueron europeas) con genitales y follando, la censura yanqui inventó las XXX y surgió formalmente el término “porn” para ese tipo de cine.
    Con respecto a la entrevista que aludes, resulta muy interesante leerla porque descubres que Erika vive en una realidad alternativa casi olímpica. “Quiero trabajar con esto”, “Quiero hacer lo otro”. Pero, ¡Por Dios, hija! ¿En qué planeta vives? Para que esos “ideales” se cumplan, tendrías que esperar la resucitación de muchas chicas, porque en esta vida, muy difícil que lo encuentres. Y mientras tanto, no te queda otra que seguir haciendo escándalo como lo vienes haciendo, porque de lo contrario, no vendes ni un caramelo. Y poco favor le hace al feminismo, salir a decir que su cine lo es. ¡Por favor, no lo jodas! Eso es un boomerang, podrás conseguir muchas chicas sin ideas claras para defender tu “concepto”, pero en cambio, EMPUTECES AL FEMINISMO. Eso sin contar el hecho de que tienes chicas (disculpa pero me cuesta mucho decirles actrices porno) que se suben al coche y ahora resulta que son feministas, cuando ayer, se dejaban follar hasta por las orejas. Finalmente, no cabe duda que a Erika, ambición no le falta y también creatividad, pero necesita ser coherente entre lo ideales que dice defender y el negocio del cual quiere vivir. Lo cual, no es fácil. El camino que propone es novedoso y lo apoyo, pero hay que ordenarse un poco. Además del hecho evidente de que tu propuesta no tendrá acogida mientras el 99% del porno mundial es gonzo, grotesco, comercial y machista. Quien dice ser feminista, defiende el erotismo, que puede tener sexo explícito, pero con ACTRICES, NO PUTAS; GUIONES, NO PARODIAS; ESCENARIOS-VESTUARIO, NO DISFRACES; ARTE, NO GONZO.

    • Bueno amigo mío, he de decir que discrepo contigo en varios de los asuntos que planteas, lo cuál no tiene nada de malo por supuesto, ya que la idea de este blog no es que todos estemos de acuerdo, sino que tengamos el espacio para expresar nuestros puntos de vista…
      Si atendemos a la definición clásica -y compartida- de pronografía, vemos que ésta es un “género artístico que muestra con detalle escenas de carácter sexual para excitación de quien las contempla”. Es decir, no hay alusión al tema de la denigración de la mujer, que es más bien un añadido voluntario al porno y no parte de su esencia (otra cosa es que se haya vuelto habitual). Así, podríamos hablar de porno que denigra y porno que no, y es precisamente en este último grupo en el q creo que entra el cine de Erika. Teniendo en cuenta esta misma definición, me parece a mí que su cine sí es pornográfico, ya que el objetivo primordial es la excitación, sólo que para ello toma caminos menos directos que su hermano el “porno-porno”. Evidentemente q hay elementos narrativos que apuntan hacia una historia y enriquecen la propuesta, pero estos están al servicio del componente sexual, y no al revés, que es como yo entiendo el erotismo ‘puro y duro’ (es decir exento de pornografía)…
      En cuanto al tema de la búsqueda del lucro, no tengo idea si esto es así o no, pero de ser así…¿cuál es el problema? No me parece que el intentar vivir (e incluso vivir bien) con el trabajo que uno hace desmerezca dicho trabajo.
      Bien, respecto a lo de las actrices porno, varias cosillas:
      Recuerdo haber leído alguna otra entrevista en la que la directora profundizaba en el tema de sus actrices y comentaba lo mucho que le costaba conseguir actrices no-porno para sus películas, por lo que recurrir a otro tipo de intérpretes no habría sido tanto una opción como una consecuencia de la estrechez de miras del mundillo artístico de turno… Por otra parte, no entiendo de dónde sacas la relación ‘actriz porno = puta’ (y aquí supongo q no necesito entrar en demasiados argumentos, salvo decir q es una generalización peligrosa e injusta), y de cualquier manera, pues si hay putas que actúan bien, bienvenidas sean a cualquier peli! A mí al menos no me ha molestado la interpretación de ninguna de las chicas que he visto en sus cortos o videos.
      En fin, que ya llegará el post que nos haga ir por la vida tomaditos de la mano, ¿no? 😉 Por mientras… muchas gracias por pasarte y comentar!!!
      Un abrazo
      Ava

      • A diferencia de otros, a mi, me gusta discutir y discrepar, porque de esa forma, las cosas se aclaran, y la gente se enriquece. No espero que Erika Lust discuta conmigo, porque eso sería demasiado perfecto, pero contigo, me viene muy bien. Ahora, volvamos al asunto. Si vamos por las definiciones, pues terminaremos con un cacao en la cabeza. Lo que tú transcribes es la yanqui (Merriam-Webster), pero si revisas la que da el DRAE para nuestro idioma, no tiene ninguna conexión con la yanqui. Entonces, seamos prácticos, lo que asume la gente: porno = sexo visual. ¿Estamos de acuerdo hasta aquí? Bien, pero no es gratis, aunque la piratería lo esté convirtiendo en ello. Entonces, hay un negocio detrás. Y todo negocio busca el lucro. ¿Vale? Todo claro. Incluso, hasta aquí, pues todo sería formalmente ético, como cualquier negocio, pero no es así. ¿Por qué? Porque el porno actual, el mayoritario, esconde un negocio de prostitución detrás. Y no lo digo yo, sino las propias ex-actrices porno y diversos estudios. Entonces, la marca “porno” tiene un valor comercial muy grande en el mundo, porque por un lado, es el vehículo para la excitación sexual y por otro, porque mueve un negocio muy rentable y enorme. Hasta allí, vamos bien. Que el cine de Erika es porno, pero también artístico, feminista, femenino y lucrativo. A mi, eso me parece un arroz con fresas. Y existe una GRAN, GRAN DIFERENCIA entre un negocio de cine lucrativo que tiene ACTRICES y ACTORES, con guionistas, camarógrafos, editores, directores, etc., que otro, donde 4 gatos se lo montan todo. Y peor aún, cuando tienes una trata de blancas para poder diversificar y rotar ese negocio. Entonces, ¿Tú crees que el público es capaz de discernir entre ese porno denigrante y el otro? Por supuesto que no. Porque en ambos, poco se sabe lo que hay detrás. Y lo que es peor y en eso te doy la razón, NO NOS IMPORTA, porque sólo queremos excitarnos. Punto y pelota. Entonces, lo que yo sugiero para que exista un cine erótico explícito (llámalo tú “porno blanco”), lo primero es deslindar con el porno-porno, empezando con el nombre. Y luego, con el fondo. Y en ese aspecto, hasta donde yo he visto, Erika Lust lo ha hecho a medias. Y como escribí antes, creo que no lo hará. Porque perdería la marca. Eso sin contar actrices “experimentadas”. Por eso, recalco, la idea básica de Lust es interesante, pero bien chunga de realizar. Porque, estrictamente hablando, debería empezar de cero.
        Con respecto al lucro, hay una cosa que se llama la Declaración Universal de los Derechos Humanos, que para los rojos, viene a ser el Catecismo. Bueno, en uno de ellos, habla del trabajo digno. Un cine porno actual, no es digno. Por todo lo que se conoce, y lo oscuro que oculta. Uno como el que sugiero, sí lo es. Pero, claro, su rentabilidad y alcance no sería como el otro, pero ni en mil años.
        ¿Sabes cuál es el problema de que las actrices porno sean putas y que para personas como tú, les parezca normal y admisible? Pues, que estais reconociendo la prostitución como una profesión. Lo cual, hay una tendencia de algunas gentes que lo están apoyando. Dos cosas: Gracias a Twitter, he podido entablar comunicación personal con varias pornstar. Algunas ya se retiraron. Y todas se reconocen como putas y están orgullosas de ello. Además, tienen un sofisma muy bien armado como defensa: “La puta no puede elegir a sus clientes, la actriz porno, elige al actor y la pose que hará”. En todo lo demás, esa igualdad es verdad. Así que la relación existe. Segundo, si asumimos cosas como normales, no somos liberales, sino tergiversadores. Entonces, poco a poco, resulta que lo bueno, es malo. Que se vive para ganar dinero y no, el dinero se usa para vivir bien. Que en vez de estudiar en la universidad y tener un trabajo normal, pues me profesionalizo de puta, me hago actriz, gano un pastón, me jubilo a los 30 años y el resto del mundo, a tomar por saco. Con eso, no estamos ayudando a que el mundo deje los tabúes sexuales, deje de ser programados por una Iglesia Católica castradora, deje de niñas adolescentes sean madres, deje de haber sociópatas sexuales, ni siquiera a que exista una mínima Educación Sexual. Y la propia Erika Lust da su opinión sobre este último tema, y concuerdo con ella. Pero el camino “liberal” que defiendes, no es el correcto; como tampoco el conservador castrador. Como bien dices, hay mucho por discutir.
        Ahhh, y por supuesto que hay chicas con cualidades innatas para la actuación, hay que separar la paja del trigo. Pero, si toman el nuevo camino, que no sea flor de un día.
        P.D.: He leído algunos posts tuyos que me encantaría ir agarradito de la mano contigo, pero no sé si a tu actual pareja le guste la idea, aunque los tríos no son nuevos para mí ni tampoco las chicas ultra-liberales. ;D

        • Te he leído con calma, más de una vez incluso, y aunque comprendo la idea general que estás transmitiendo y comparto varias de las cosas que planteas (he leído unos cuantos reportajes sobre la prostitución forzosa en el mundo del porno, algo bastante generalizado), aún así me parece demasiado peso el que intentas cargar sobre los hombros de una persona. Que exista explotación detrás de muchas cámaras es una cosa, achacar esos males al trabajo de una directora concreta es dar por supuesto algo que no sabemos (yo no al menos). O sea, se puede lucrar pagando sueldos dignos, será una excepción pero ocurre. Porque cuando yo hablaba de vivir bien con el propio trabajo no estaba diciendo q fuera a costa del trabajo de los demás, simplemente quería señalar q no porque una peli (o libro o lo q sea) se vuelvan exitosos se desvaloriza su contenido artístico.
          Otra cosilla, respecto a la prostitución: de que existe existe, se la llame como se la llame: Profesión, miseria, esclavitud, desgracia… y bajo cualquier nombre es una realidad. Yo no reconozco ni dejo de reconocer nada, ya quisiera yo q desapareciera de la faz de la tierra… pero lo que sí voy a defender a brazo partido es el derecho de cualquier mujer, sea cual sea su pasado, a incursionar el en ámbito que quiera si sus talentos se lo permiten, sin que ese aporte valga menos o sea puesto en duda por el simple hecho de haber sido prostituta.
          Ahora, lo que bajo ningún concepto puedo dejar de rebatir en esta ocasión es otro asunto: ¿Quién te dijo a tí que yo tenía pareja???
          No my friend, actualmente soy un pajarillo libre -aunque a veces añore el cautiverio de una cama calentita-, totalmente disponible para agarrar la mano que más me plazca! 😉
          Ya ves, se trataba de una aclaración muy imporante…

          • Empiezo por el final: ¿Quién me lo dijo? Nadie. ¿No conoces las técnicas masculinas para descubrir cosas sin preguntarlas directamente? (Tema para post) Como en tu blog no lo dices, asumo lo común y lanzo la pelota. Ahora que me la devolviste, ya conozco algo confirmado. ¿La mano en una cama calentita? Creo que sería lo último que agarrarías. 😉
            Volviendo al tema de marras: Vaya, me complace saber que tenemos puntos en común. Justamente, ese muerto que carga Erika Lust (el porno) es lo que sugiero se lo quite de encima, pero perdería soga y cabra. Si te subes a ese negocio, afrontas los activos y los pasivos, como dicen los banqueros. Y el porno tiene grandes activos, pero también grandes pasivos.
            Por supuesto que toda persona tiene derecho a cambiar en la vida. En ningún momento he escrito lo contrario. Pero, el cambio debe ser REAL y HONESTO. Si una chica quiere dejar el porno y dedicarse a la actuación en el cine erótico explícito (lo siento, pero así lo llamo), pues en buena hora. Sobretodo si es guapa, tiene buenas tetas y culo, con mucha voluntad, perfecto. PERO, PERO, hay que estudiar, pues. Hay que esforzarse. Hay que dedicarse a ello. Al primer contratiempo, no volver a las andadas. Tampoco, la doble moral. “Soy actriz de Erika Lust, pero sigo haciendo mis marranadas para la web tal, o estoy en el puticlub tal, o través de una “agencia” acompaño a viejos ricachones”. No, pues. Porque la vida de una actriz que se gana las lentejas con su trabajo artístico es dura; digna, pero dura. Y si vienes de vivir del cuento, de tenerlo fácil, el cambio no es sencillo. Es más, saludo el cambio de Sasha Grey, por ejemplo. Pero claro, el problema es que cuando se afronta la realidad, algunas chicas se darán cuenta que hay una gran diferencia y tendrán que dejarlo, porque simplemente, no dan para ello. El éxito no es para todos. Una verdadera carrera artística es una maratón con obstáculos, no es la falacia de que primero, sexo vaginal, luego oral, luego creampie, luego garganta profunda, luego anal, luego, DP, luego BDSM, luego orgías,… No, pues. Eso es porno. E incluso, en los 90’s esa “carrera” tomaba años, ahora dura meses o hasta semanas. En resumen: la relación porno – prostitución está sumergida en una nebulosa oscura. Y la sociedad occidental en vez de disiparla y dejar las cosas claras, prefiere mirar a otro lado. Mientras eso no cambie, seguiremos confundiendo patatas con batatas.
            P.D.: Espero que doña Erika Lust no tenga un muñequito vudú mío y me esté aguijoneando. No tengo nada personal contra ella, ni siquiera la conozco. Lo repito, su propuesta es interesante, pero hay mucho pan duro por rebanar o roer. De aquí a 10 años, veremos si la idea cambió algo o no.

            • Jeje, qué chico listo, eres un artista! Y sí, ahí hay tema para post seguro… para empezar, creo q la técnica más q masculina pertenece al género humano, si bien surgen interesantes variantes fácilmente relacionables con un asunto de sexos…
              En cuanto al tema de las actrices porno… uf, no termino de concordar contigo, pero creo que lo dejaré hasta aquí. Supongo q dificilmente encontraremos armonía sí ya partimos viendo el asunto desde distintas aproximaciones. A ratos siento como si detrás de tus palabras se escondiera q hubiera algo q “perdonar” en el caso de las prostitutas o actrices porno, o como si tuvieran q hacer mérito para “reinsertarse”… Por ejemplo, lo veo en la frase “Hay que esforzarse. Hay que dedicarse a ello. Al primer contratiempo, no volver a las andadas”. ¿Qué andadas? ¿Pecaminosas andadas?
              No sé, me parece a mí que el drama en ese tema está en la explotación, en verse forzado a ello, ya sea por una red o por extrema necesidad. Eso es una aberración, es esclavitud, y debe ser perseguido y castigado. Ahora, cualquier cosa q salga de ese ámbito pertenece a la voluntad de cada ser humano, y creo q hay poco q decir al respecto en dicho caso.
              Sin embargo insisto, creo q simplemente estamos viendo el tema desde ángulos opuestos.
              Y no creo que Erika tenga muñequitos de quienes no concuerdan con su trabajo, aunque prometo q no la conozco y no soy su abogada! 😉 O sea, en ese caso tendría q tener un cajón lleno de muñecos variopintos, q pereza! Jijiji
              Un abrazote de la paz!

    • Ohhh, un regalito, qué emoción, qué emoción!!! Si me das a elegir me pido uno de los galanes de tus videos, jejeje 😉 (había un chef por ahí -no recuerdo el nombre del corto- que estaba para derretirse entre sus brazos cual mantequilla!!!)
      Bueno, un pelín más en serio, muchas gracias por tu visita y comentario. Ha sido todo un momentazo, la verdad. Y por supuesto que la próxima vez que asome la cabeza por Barcelona encontraré la manera de hacértelo saber. ¡Me encantaría conocerte y decirte en persona cuánto disfruto con tu trabajo!
      Un abrazo
      Ava

  2. Yo ando, lo confieso, bastante desconectado del porno cinematográfico -prefiero el literario, aunque suene a chiste-, pero, tras leerme esta entrada tuya, Ava, y tras las oportunas reflexiones eroticosofales, posiblemente me replantee mi actitud. O dicho de otro modo: primero Grey, y ahora el porno.

    Me estás llevando por el mal camino, Ava, con el oso inocente y bueno que yo era.

    (¿¿¿Cuela???)

    Un besazo enorme para mi Maof favorita.

  3. Buena entrada!

    Yo ya lo he comentado por activa y pasiva (permitidme el chiste) en un montón de lugares, pero lo vuelvo a repetir aquí. La idea, presuntamente feminista, de que el porno mainstream denigra a la mujer sólo puede venir de una mente que:

    1) vea degradación en el acto de comer una polla, de ponerse a 4 patas, de hacer un facial o un trio
    2) no contempla que una mujer pueda disfrutar de esas prácticas, y por eso sólo quepa en su entendimiento que o la están obligando, o lo aguanta por la pasta (puta!) o no se valora y no se quiere a sí misma

    Cualquier vertiente del porno es para cualquier persona de cualquier género (y de paso salgámonos de las etiquetas hombre/mujer, porque el abanico de identidades sexuales hoy en día da para bastante más) y no hay nada más machista que señalarnos: “éste es el porno para las mujeres”, como si lo demás fuese impropio o inadecuado.
    Dicho todo esto, a mí no me suele gustar el art porn que se suele ver ahora, minimalista y calmadito, soy más de brazzers y esas cosas… el trabajo de Erika me gusta en lo artístico, pero no me estimula demasiado en lo sexual, y desde luego no me atrevería a colocarle semejante etiqueta encima 🙂

    • Ay Eva, cómo te agradezco que no me des cañita, que aquí el amigo Hierbero me dejó al borde de una crisis de nervios, jijiji!
      En cuanto al trabajo de Erika, a mí me gusta -mucho- y estimula tanto en lo artístico como en lo sexual, aunque reconozco q no me importaría si en alguna peli se pusiera un poquito más “jevi”… O sea, sadomaso chic con sello Lust… uf, me muero!!!

    • Ajajajaja! Confieso que estuve a punto de arrojarlo por alguna ventana virtual, pero finalmente hicimos las paces él y yo… o algo parecido al menos! 😉
      Un abrazote, y encantadísima de tenerte de visita!!!!

    • Pues la verdad es q no sé cómo se llama… es un corto q vi una vez y nunca pude volver a encontrar. Iba de un chef, que tenía rollo con una camarera o ayudante de cocina…
      De todas maneras, aunque considero q el cine de Erika es un aporte, es un pelín “light” para mi gusto, creo haberlo dicho pero x si las flies te lo cuento a tí 😉

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