¿Me devuelve mis técnicas manuales, por favor?

apuntesMe gustan las pollas. Nunca entendí bien por qué, pero cuando era niña si alguien te decía eso, que te gustaban, te estaba soltando uno de los peores insultos que podían existir. ¿Perdón, cuál es el problema? A mí me parece más bien una virtud, o una suerte si se prefiere. Y como me gustan tanto, nunca he tenido problema en llevármelas a la boca. El entusiasmo espontáneo por semejante invento de la naturaleza, totalmente ajeno a cualquier ansia de complacer, hace que me sienta bastante cómoda cuando se trata de jugar con una entre los labios. Pese a ello, no me pasa lo mismo respecto al uso de mis manos, y como de cualquier manera el conocimiento nunca sobra (le decía recientemente a un amigo en una conversación que soy partidaria “del conocimiento fuera de la cama y la espontaneidad dentro de ella”), un día le pedí a un amigo gay que me diera una “clase maestra”, para pulir un poco más el asunto manual. O sea, quería más luz así que me fui directo al sol: alguien q no sólo sabe lo q es tener una polla sino también complacerla cuando es de otro… Vaya, clase de lujo! Y amigo de lujo, qué duda cabe.

La cosa es que yo, alumna aplicada y empollona desde la infancia, asistí al templo del saber provista de boli y papel, a fin de que semejantes borbotones de sabiduría no se escurrieran por los bordes de mi resbaladiza memoria… Además, la sesión fue extensa, y generosamente acompañada por dildos y adminículos varios. Recuerdo, por ejemplo, un movimiento q bautizamos en esa ocasión como “ordeñar la vaca” para que fuera más fácil recordarlo, seguido de una detallada explicación sobre el procedimiento a seguir. También incluí un par de dibujillos gráficos, y alguna reflexión surgida al respecto. Una página, no más, pero una página llenita. Es que estaba encantada de descubrir todas las maravillas que se podían hacer con una mano -una simple, cómoda y funcional mano- en ese ámbito.

Bueno pues, en mi afán de resguardar el preciado documento de ojos indiscretos, y como soy propensa a dejar las cosas en cualquier sitio y luego olvidar dónde, decidí meterlo en mi billetero hasta encontrar un mejor destino, ya que siempre lo llevo en el bolso y no es habitual que terceros accedan a él. Además, mi amigo había pasado algún apuro durante el proceso educativo (o sea que al final igual le dio corte, probablemente más por exceso de confianza que por la falta de ella), por lo que prefería evitarle el trance de tener que repetir sus explicaciones.

Al poco tiempo, caminando por la calle de mi forma más habitual –sumida en mis propios pensamientos y sin prestar atención alguna a mi entorno-, sentí un tirón suave y, unos segundos después, un golpecillo en el hombro. Recién entonces me giro, y un viejito de expresión compungida me suelta: “Señorita, que le acaban de robar”. Y ahí estaba, un tío X, corriendo velozmente por la calle Alcalá con mi inconfundible y enorme billetero rojo en la mano. Adiós documentos recién renovados y tarjetas varias. Adiós 70 euros. Adiós a esas fotos tamaño carné en las que, por una vez, salía de puta madre… ¡Oh, no! ¡Adiós a mis apuntes! Ufff, eso no!!! billetero

Casi me atrevería a decir que fue la pérdida que más lamenté de todas…

Sobra decir que nadie le gusta que le roben el billetero, pero para mí el episodio tuvo tintes cómicos. Y es que hubiera pagado por verle la cara al ladrón al momento de ponerse a revisar el contenido de su botín. ¿Os lo podéis imaginar? Metido entre los billetes, un papel apenas doblado en tres con dibujos y explicaciones que no se prestaban a equívoco. Habrá flipado hasta en sabores. Afortunadamente en ninguno de los documentos robados estaba escrito mi número de teléfono…

Anuncios

9 pensamientos en “¿Me devuelve mis técnicas manuales, por favor?

  1. Juro que no puedo evitarlo, pero me estoy riendo. Por un lado imagino a tu amigo tocando la zambomba y, por otro, a tí, con el lápiz entre los dedos, la libretita en las rodillas y atenta tomando apuntes, con la puntita de la lengua asomando entre tus labios mientras piensas “ajá, así que es así”, reflexionas un segundo, y luego sigues tomando notas. En fin, que la situación es un poco cómica… y algo más que ya te contaré luego, con más calma, que ahora tengo un poco de prisa…

    Un besote
    Jack.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s